Licencia de uso de la música
Cuando descargas un track de pool.molemusic.es no lo compras: recibes una licencia para usarlo. Esta página dice exactamente qué te permite esa licencia, qué no, y qué pasa con lo que ya te has descargado si algún día te das de baja. Está escrita para que la entiendas de una lectura, porque de nada sirve una licencia que no se lee.
Es el documento que manda sobre los ficheros de audio. Lo que se contrata —planes, créditos, renovación y baja— está en las Condiciones de contratación, y quién presta el servicio, en el Aviso legal.
Quién concede esta licencia
El titular de pool.molemusic.es, que opera bajo el nombre comercial Mole Music Pool. Sus datos fiscales completos se facilitan a quien los solicite en info@molemusic.es. A efectos de esta licencia, el licenciante queda identificado por ese nombre comercial y por los dominios desde los que se presta el servicio.
Qué es esta licencia
Al descargar un fichero se te concede una licencia de uso no exclusiva, personal, intransferible y no sublicenciable, de ámbito mundial, para que uses la música en tu actividad como DJ en los términos que se detallan más abajo. Cada palabra de esas significa algo:
- No exclusiva: el mismo track se licencia a otros DJs del pool. Nadie tiene la exclusiva de nada.
- Personal: es para ti y para tu cuenta. Si pinchas bajo un alias o con un grupo, la licencia cubre tus actuaciones, no las de tus compañeros por su cuenta.
- Intransferible: no la puedes vender, ceder, prestar ni pasar a otra persona, ni siquiera gratis.
- No sublicenciable: no puedes autorizar a terceros a usar la música apoyándote en esta licencia.
Aquí no hay venta ni cesión de derechos. No adquieres la propiedad del fichero ni ningún derecho de autor, de intérprete o de productor sobre él. Lo que recibes es una autorización de uso, limitada a lo que dice este documento: el artículo 43.1 del texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (Real Decreto Legislativo 1/1996) es claro en que la cesión queda limitada a las modalidades de explotación previstas expresamente, y todo lo que no se autoriza aquí sigue reservado.
La licencia cubre los formatos que entregamos, WAV y MP3 320, y las copias que necesites para trabajar: el portátil, el pendrive de cabina, el disco de copia de seguridad y las bibliotecas de rekordbox, Serato, Traktor o el programa que uses. Son copias tuyas, para tu uso, y no hay límite razonable en el número.
Lo que sí puedes hacer
Esto es lo que un DJ necesita saber y casi nunca encuentra por escrito. Todo lo que sigue está permitido, sin pedir permiso y sin pagar nada más:
- Pinchar en directo, en cualquier cabina. Clubs, festivales, salas, bares, bodas, fiestas privadas, cumpleaños, barcos, discotecas móviles, eventos de empresa. Da igual que el bolo sea gratuito o de pago, y da igual que te paguen a ti por pincharlo: cobrar por tu trabajo como DJ es justo para lo que está el pool.
- Grabar mixes y publicarlos. Sesiones, podcasts y mixtapes en SoundCloud, Mixcloud, YouTube, Apple Podcasts, Spotify for Podcasters o donde te dé la gana, siempre que el track vaya mezclado dentro de una sesión continua junto a otros temas, y no suelto ni descargable por separado.
- Emitir en radio. Emisoras de FM, radios online, radios comunitarias y programas de mezclas, tanto en directo como en los programas grabados que después queden en su archivo o en su podcast.
- Hacer directos en streaming y redes sociales. Twitch, YouTube Live, Instagram, TikTok, Facebook o Kick, con vídeo o sin él, y con las suscripciones, propinas o publicidad que tengas activadas en tu canal. También los clips y los cortes de tu propia sesión que subas después para promocionarte.
- Editar el track para tu cabina. Recortar la intro, alargar la salida, hacerte un loop, un edit o un doble drop, cambiar el tempo o la tonalidad. Esas versiones son para que las pinches tú: puedes usarlas en directo y en tus mixes grabados, pero no distribuirlas como fichero suelto ni publicarlas como lanzamiento.
- Usar las acapellas y las herramientas para mezclar. Acapellas, loops, hits, transiciones y demás material de trabajo, dentro de tus sesiones y de tus mixes, con las mismas reglas que cualquier otro track del catálogo.
Y ahora la parte honesta, la que casi nadie te cuenta: hay dos cosas que esta licencia no puede resolver por ti, porque no dependen de nosotros.
- Los derechos de comunicación pública del local o de la emisora. Cuando se pone música en un sitio abierto al público o se emite por radio hay que pagar a las entidades de gestión que representan a autores, intérpretes y productores (artículos 20, 108 y 116 del texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual). Esa obligación es del local, del promotor o de la emisora, no tuya como DJ ni nuestra, y esta licencia ni la sustituye ni la cubre.
- Los sistemas automáticos de las plataformas. YouTube, Instagram o Facebook detectan fragmentos con Content ID y sistemas parecidos, y pueden silenciar, bloquear o monetizar un mix aunque tú estés dentro de tu licencia. Es una decisión de la plataforma sobre la que no tenemos control. Si te pasa, escríbenos y te ayudamos con lo que dependa de nosotros, pero no podemos garantizar el resultado de una reclamación ante un tercero.
Lo que no puedes hacer
Fuera de la lista de arriba, la música sigue reservada. En concreto, esto no está permitido:
- Redistribuir los ficheros: pasarlos por WeTransfer, Drive, Dropbox, Telegram, correo, USB o disco duro a otro DJ, aunque sea un amigo, aunque sea gratis y aunque él también pague el pool.
- Revender la música o cualquier acceso a ella, en packs, recopilaciones, grupos de pago o servicios propios.
- Compartir la cuenta o las credenciales. Una cuenta, una persona. Prestarle el acceso a otro DJ es exactamente lo mismo que regalarle el catálogo.
- Subir el material a otros pools, bancos de música, repositorios, canales de descarga o comunidades de intercambio.
- Publicar un track como lanzamiento propio en Spotify, Apple Music, YouTube Music, Amazon Music, Beatport, Deezer, Tidal o cualquier tienda o servicio de streaming, ni directamente ni a través de una distribuidora o un sello, ni bajo tu nombre ni bajo ningún otro.
- Explotarlo comercialmente como producto: venderlo, incluirlo en un disco, en una recopilación, en una librería de samples o en cualquier cosa por la que alguien pague por la música en sí. Que te paguen por pinchar sí; que te paguen por el fichero, no.
- Sincronizarlo con obra audiovisual: anuncios, campañas, contenido de marca, cortos, películas, series, videojuegos, vídeos corporativos o de terceros. La sincronización necesita una autorización distinta y específica. Grabar tu propia sesión en vídeo y subirla no es sincronización: eso está permitido y está en la lista de arriba.
- Quitar o falsear los metadatos y la información sobre la gestión de derechos, ni atribuirte la autoría, ni registrar el track a tu nombre en una entidad de gestión, en una distribuidora o en un sistema de identificación de contenidos. Manipular esa información está expresamente prohibido por los artículos 160 y siguientes del texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual.
- Descargar en masa o de forma automatizada: bots, scripts, gestores de descarga, arañas o cualquier herramienta que sustituya a una persona navegando. Tampoco crear varias cuentas ni saltarse los límites de créditos, los topes diarios o los enlaces firmados.
- Usar la música para entrenar modelos de inteligencia artificial o para generar contenido derivado de forma automática, ni ceder los ficheros a un tercero para que lo haga.
Si tienes una duda que no está resuelta aquí —un formato de evento raro, un encargo de marca, una emisión que no sabes cómo clasificar— escríbenos a info@molemusic.es y te contestamos. Preguntar es gratis y sale mucho más barato que equivocarse.
Qué pasa con tu música si te das de baja
Lo descargado es tuyo para siempre
La licencia sobre cada track que hayas descargado mientras tu suscripción estaba activa se mantiene con carácter indefinido. No caduca con la baja, ni con el impago, ni con el paso del tiempo. Puedes seguir pinchando esa música, subiendo tus mixes y emitiéndola exactamente igual que el primer día.
Y no solo conservas el derecho: conservas el acceso. Todo lo que descargaste queda en tu historial de descargas, y volver a bajarte cualquiera de esos ficheros es gratis y no consume créditos, aunque hayas cancelado. Si cambias de portátil o se te muere el disco, los recuperas.
Lo que sí se acaba con la baja es lo que dependía de la suscripción: el acceso al catálogo nuevo y los créditos del plan, que caducan al final del periodo que ya tenías pagado. Los créditos de las recargas puntuales no caducan nunca, ni siquiera al cancelar. Está todo explicado en las Condiciones de contratación.
Esta permanencia tiene un límite lógico: se refiere a las descargas hechas de buena fe con una suscripción en regla. No cubre ficheros obtenidos saltándose los límites del servicio, ni con una cuenta compartida, ni descargados de forma automatizada.
Medidas técnicas y trazabilidad
Conviene que sepas cómo funciona la entrega por dentro, entre otras cosas porque explica por qué es tan mala idea filtrar un fichero.
- Los enlaces de descarga son temporales y van firmados. Se generan para tu sesión y caducan en menos de dos minutos. Los ficheros están en Cloudflare, Inc. y no son accesibles públicamente: no hay ninguna URL que puedas pasar a nadie.
- Los ficheros llevan metadatos de Mole Music Pool. Al procesar cada track se borran las etiquetas del fichero original y se escriben las nuestras: título, artista, BPM, tonalidad, género, el álbum «Mole Music Pool» y un comentario con molemusic.es. Es lo que identifica de dónde salió ese audio, y es la información de gestión de derechos que no se puede quitar ni alterar.
- Cada descarga queda registrada en tu cuenta, con la pista, la fecha y una huella (un hash) de la dirección IP desde la que se hizo. Guardamos la huella, no la IP en claro. El historial se conserva mientras la cuenta esté activa y 5 años más desde la baja, y la huella de la IP, entre 6 y 12 meses. Para qué sirve exactamente y con qué base jurídica se trata está en Privacidad.
Seamos claros con lo que esto significa y con lo que no. Los ficheros no llevan una marca de agua individual que identifique a cada usuario dentro del audio; los metadatos identifican al pool, no a ti. La trazabilidad viene del registro de descargas: si un track del catálogo aparece donde no debe, sabemos qué cuentas lo bajaron y cuándo. Preferimos decírtelo así, con precisión, antes que insinuar una tecnología que no usamos.
Saltarse estas medidas —descifrar, suplantar la firma de los enlaces, reventar los límites o distribuir herramientas para hacerlo— es un incumplimiento de esta licencia y, además, una conducta perseguida por el artículo 160 del texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual.
De quién es la música
El catálogo está producido por Mole: remixes, mashups, acapellas y herramientas hechas por él. Ahora bien, un remix y un mashup parten, por definición, de obras y de grabaciones de otras personas, y esos derechos siguen siendo de sus autores, de sus intérpretes y de sus productores. No cambian de dueño porque alguien haga una versión, ni porque tú te la descargues.
El titular declara disponer de los derechos o de las licencias necesarios sobre el material que distribuye a través del pool, y responde de esa declaración. Esta licencia solo puede alcanzar hasta donde alcanzan esos derechos: no te autoriza nada sobre las obras originales más allá de los usos descritos aquí, y no sustituye a las autorizaciones que correspondan a las entidades de gestión.
Y siendo honestos hasta el final: en un catálogo de remixes y mashups la situación de los derechos puede ser discutida, y puede aparecer alguien con una reclamación fundada sobre un tema concreto. Cuando eso pasa no nos escondemos. Retiramos el track del catálogo mientras lo revisamos, sin esperar a tener razón. Si la reclamación resulta fundada, el track no vuelve, y te avisaremos si estaba entre tus descargas para que sepas a qué atenerte. Retirar un tema del catálogo no te obliga a borrar tu copia salvo que la reclamación lo exija; si llegara ese caso, te lo diríamos con claridad y te explicaríamos por qué.
Si se incumple la licencia
Usar la música fuera de esta licencia es, sencillamente, usarla sin autorización: sale del terreno del contrato y entra en el de la infracción de propiedad intelectual, con lo que eso implica.
Si detectamos un incumplimiento podemos:
- Pedirte explicaciones y que corrijas lo que esté mal, que es lo primero que hacemos casi siempre.
- Suspender la cuenta mientras lo aclaramos, si el asunto es grave o está en curso.
- Cancelar la licencia y cerrar la cuenta si el incumplimiento es grave y queda acreditado, en cuyo caso dejas de poder descargar y decae la permanencia de la sección anterior respecto de lo obtenido de forma irregular.
- Reclamar por los daños causados y ejercer las acciones que correspondan, incluidas las de los artículos 138 y siguientes del texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual.
Las medidas serán proporcionales a lo ocurrido, te diremos siempre el motivo y tendrás ocasión de dar tu versión antes de que cerremos nada, salvo que la gravedad obligue a actuar de inmediato. Qué ocurre entonces con tu suscripción y con tus créditos está en las Condiciones de contratación.
Respondes de los daños y perjuicios que causes por usar la música fuera de esta licencia, incluidas las reclamaciones que un tercero nos dirija por ese uso tuyo. Es la regla general de los artículos 1101 y 1902 del Código Civil, no una carga añadida: solo respondes de lo que hagas tú.
Nada de lo anterior recorta los derechos que la ley te reconoce como consumidor. No respondes de errores nuestros, ni de fallos del servicio, ni de que un tema tenga un problema de derechos que tú no podías conocer.
Si crees que hay algo tuyo aquí sin permiso
Si eres autor, intérprete, productor, sello o representante y crees que en el catálogo o en el chat interno hay contenido que vulnera tus derechos, esto es lo que tienes que hacer. Lo leemos una persona, no un formulario automático.
Punto de contacto a efectos de los artículos 11 y 12 del Reglamento (UE) 2022/2065 de servicios digitales: info@molemusic.es. Vale tanto para autoridades como para cualquier persona. También puedes usar el chat interno si tienes cuenta, que es el mecanismo de notificación y retirada del artículo 16 del mismo Reglamento.
Cuéntanos, con el detalle que puedas:
- Qué contenido es y dónde está exactamente: el enlace de la ficha del track, su título, o el mensaje del chat.
- Por qué crees que infringe tus derechos, explicado de forma suficientemente fundada.
- Quién eres y cómo localizarte: nombre y un correo electrónico. Si actúas en nombre de otro, dinos de quién.
- Una declaración de que crees de buena fe que lo que nos cuentas es exacto y completo.
Qué hacemos con eso: acusamos recibo sin demora, te damos una clave para que puedas seguir el asunto, revisamos la notificación y decidimos de forma motivada. Si la reclamación viene fundada y el contenido es del catálogo, lo retiramos de inmediato mientras lo comprobamos: preferimos quitar un tema de más a dejar uno de menos. Te comunicamos la decisión y también se la explicamos a quien publicó el contenido, si era un mensaje del chat, para que pueda rebatirla. Como el resto de reclamaciones, se contesta en un plazo máximo de un mes (artículo 21 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios).
Una precisión honesta sobre el alcance: en el chat interno alojamos mensajes de otras personas, y ahí actuamos como intermediario con las obligaciones que eso conlleva. El catálogo, en cambio, lo publicamos nosotros: no es contenido de terceros alojado, es material propio, y respondemos de él directamente. Aplicamos el mismo procedimiento a los dos porque es lo razonable y lo rápido, no porque nos escondamos detrás de la figura del intermediario.
Enviar notificaciones falsas o abusivas tiene consecuencias, y las notificaciones manifiestamente infundadas y repetidas se dejan de atender, como prevé el artículo 23 del propio Reglamento.
Versión de este texto
La versión vigente de esta licencia es la del . Podemos actualizarla cuando cambie el servicio o la normativa, pero con una regla que no vamos a tocar: los cambios no se aplican hacia atrás. Lo que descargaste bajo una versión anterior se sigue rigiendo por las condiciones de aquella versión si te resultaban más favorables. Si un cambio afecta a algo que ya has contratado, te avisamos con antelación en los términos de las Condiciones de contratación.